CALEFACTOR SOPLADOR IDE20D

CALEFACTOR

SOPLADOR

IDE20D

Descripción

SOPLADOR CALEFACTOR POR FUELOIL IDE 20 D

Flexible todoterreno para una amplia gama de aplicaciones de calefacción: El soplador calefactor de fueloil ultramóvil IDE 20 D

l soplador calefactor de fueloil IDE 20 D es una solución económica con una técnica sólida para muchas aplicaciones de calefacción típicas con calor directo in situ.

Debido a su resistente carcasa de material con laca doble e está perfectamente preparado para la calefacción en exteriores y, gracias al termostato integrado puede ser utilizado para calentar y secar en obras en exteriores, en el sector agrícola y en almacenes bien ventilados.

El nivel del tanque de combustible integrado del IDE 20 D puede ser leído en cualquier momento a través de indicador de nivel de serie.

Como accesorio adicional, ponemos también a su disposición un termostato externo que puede medir la temperatura en lugares que estén a una distancia de hasta 25 metros del calefactor.

Calefactores directos por fueloil IDE – 100 % de potencia calorífica para exteriores

Los calefactores directos por fueloil de la serie IDE resultan ideales para su uso en espacios exteriores, para calentar obras en exteriores, en espacios agropecuarios o en espacios cerrados bien ventilados, puesto que distribuyen de forma constante todo el calor generado. Esa es la razón por la que los calefactores directos no tienen chimenea. Y precisamente por eso decimos que este proceso ofrece el 100 % de la capacidad, ya que la potencia calefactora alcanza un grado de eficacia del 100 %.

En un aparato de calentamiento directo el ventilador que sopla el aire caliente también se encarga del aire de combustión.

El combustible se pulveriza, enciende y quema en la cámara de combustión. A continuación se mezclan los gases calientes, dosificados con precisión, con la corriente de aire principal del ventilador.

Además de calor, los calefactores directos también emiten al exterior humos de combustión. Por este motivo no son adecuados para espacios cerrados sin buena ventilación en los que se prevea la presencia de personas o animales.

Puesto que la combustión genera además mucha humedad, los calefactores directos no deberían utilizarse nunca para el secado de obras.